En 1920, el socialista Fernando de los Ríos estuvo en Rusia enviado, dice la historia oficial, por la comisión ejecutiva del PSOE para informar al propio partido sobre la eventualidad de incorporar la formación a la III Internacional. De los Ríos, preocupado por la situación de la libertad en el país soviético, en la entrevista que mantuvo con su máximo dirigente, Vladimir U. Lenin le planteó, justamente, el problema de la libertad. Y dicen que Lenin le respondió con una pregunta:
“¿Libertad, para qué?.”
Continua la anécdota con la réplica, un tanto genérica y de principios de Fernando de los Ríos, doctor en Derecho y catedrático de la Universidad de Granada:
“Pues para ser libres.”
Continua la anécdota con la réplica, un tanto genérica y de principios de Fernando de los Ríos, doctor en Derecho y catedrático de la Universidad de Granada:
“Pues para ser libres.”
¿Y qué quieren?, Kevinvazquez no habría respondido de manera tan retórica y enunciativa. Una pregunta tan circunstanciada exigía una respuesta igualmente circunstanciada y, creo, fundamentalísima para la izquierda.
Libertad, ¿para qué?
Libertad, ¿para qué?
Para controlarte a ti, Vladimiro.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada